Queimada, tradición gallega

La “Queimada”, esa tradición que se debate entre lo misterioso y lo pagano que tan de mi tierra es (Galicia, por si alguien se ha perdido) y que tan fascinada queda la gente que es de fuera y vive por vez primera la experiencia de la “Queimada”. Ya no sólo por cómo se hace o el conjuro en sí, sino que a ésta se le atribuyen facultades curativas, sirve de protección contra maleficios y para mantener alejados a los espíritus malévolos.

 

Vamos a hablar de sus orígenes y el ritual.

A esta “pócima” se le asignan orígenes celtas, pero según algún catedrático, esto sería imposible ya que la destilación del aguardiente no puede ser anterior a la introducción del alambique por los árabes en la Edad Media (s.XII).
Yo sigo pensando en el origen celta de las ancestrales culturas castreñas. Los celtas dejaron su herencia cultural plasmada en los abundantes petroglifos que se encuentran a lo largo y ancho de la comunidad gallega. Son recurrentes los símbolos con forma de espiral, destacando EL TRISQUEL, figura con tres cabezas que dibuja una especie de cruz. Han sido muchas las interpretaciones que los historiadores han dado a este símbolo, pero la más conocida es aquella que sostiene que el trisquel representa los tres elementos fundamentales en la vida del hombre: La tierra, el agua y el fuego.

El ritual de la “Queimada” lleva también de forma intrínseca la fusión de estos tres elementos, en un ritual que no sería posible de no existir este componente mágico, heredado de nuestros antepasados celtas y transmitido a través de los tiempos.

LA TIERRA se simboliza mediante la tartera de barro, EL AGUA se ve representado por el aguardiente que se agita y remueve fundiéndose con la tierra mientras EL FUEGO danza libre entre los elementos que conforman esta pócima mágica alumbrándonos, dándonos calor al cuerpo y purificando las almas.

El ritual tiene la finalidad de alejar a los malos espíritus y a las “meigas”, que según la tradición, acechaban a la gente maldiciéndoles, ya sea por diversión o venganza.

 

¿Cuando se realiza una buena “Queimada” ?

Cualquier excusa de celebración es buena. Fiestas, reuniones, bautizos, comuniones, bodas, celebraciones… No os creáis que los gallegos somos unos borrachuzos con tanta “Queimada”, Albariño, Estrella Galicia (o 1906), crema de orujo o licor café.
Lo que pasa es que nos va la fiesta.
Sí, mucho. Que ya sé que existe el pensamiento generalizado de que los gallegos somos fríos, aburridos y que somos unos amargados porque siempre llueve.
Ni puta idea. Y no voy a pedir perdón.
Somos de “festa rachada” y nos pasamos el año de fiesta en fiesta, ya sean las fiestas patronales, las fiestas del marisco, festivales de música, la Fiesta del Agua, la Romería Vikinga, la Noche de San Juan o los Carnavales. Y las que me dejo.
Y no llueve tanto. Que mientras en el resto de la Península llovía y nevaba, aquí en Galicia, un 2 de Enero, nos íbamos a pasear a la playa porque pegaba el solete.
Además, hay que acompañar la grandiosa gastronomía que tenemos con un buen beber.

Prosigamos con el ritual.
En la oscuridad de la noche, los allí presentes, se reúnen alrededor de la “Queimada”, para animar los corazones y estrechar lazos de amistad (ya sabéis el alcohol lo que une). Uno de ellos, será el encargado de recitar el conjuro mientras le da vueltas al líquido en llamas, creando un ambiente espectacular.

img_28696_ins_3704562_600

 

¿Qué ingredientes tiene?

Lo principal es el aguardiente y el azúcar, añadiéndole generalmente, corteza de limón (o naranja) y granos de café sin moler. Hay algunos puristas que no añaden esto último, pero también hay gente que le pone trozos de manzana o uvas.

La preparación es sencilla.
En un recipiente de barro cocido (el típico pote) se vierte el aguardiente y el azúcar. Por cada litro de aguardiente, 120 gramos de azúcar.
Junto a esto el limón (bien sea en ralladura o la piel) y los granos de café.
Después con el cucharón con el que se remueve, se coge un poco de líquido (únicamente el aguardiente con el azúcar disuelto) y se le prende fuego.
Cuando el cucharón esté ardiendo, se introduce en el pote hasta que el fuego se extienda por todo el recipiente. Se revuelve lentamente, dejando que suban las llamas de alcohol creando pequeñas cascadas de fuego.
A continuación, en el cucharón se pone únicamente azúcar, poniéndolo sobre la “Queimada” para que este se convierta en caramelo, posteriormente verterlo sobre las llamas y remover.
Cuando empiece a apagarse, se recita el conxuro, y una vez recitado, se sirve la “Queimada” caliente, incluyendo los granos de café, cáscara de limón, trozos de manzana y se bebe.

img_28696_ins_3704571_600

 

El conxuro, que fue inventado en 1967 en Vigo, debe recitarse en voz alta y aunque hoy en día tiene pequeñas variantes, el original es el siguiente:

En galego

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas;
demos, trasnos e diaños;
espíritos das neboadas veigas,
corvos, pintegas e meigas;
rabo ergueito de gato negro
e todos os feitizos das menciñeiras…

Podres cañotas furadas,
fogar de vermes e alimañas,
lume da Santa Compaña,
mal de ollo, negros meigallos;
cheiro dos mortos, tronos e raios;
fuciño de sátiro e pé de coello;
ladrar de raposo, rabiño de martuxa,
oubeo de can, pregoeiro da morte…

Pecadora lingua de mala muller
casada cun home vello;
Averno de Satán e Belcebú,
lume de cadáveres ardentes,
lumes fatuos da noite de San Silvestre,
corpos mutilados dos indecentes,
e peidos dos infernais cus…

Bruar da mar embravecida,
agoiro de naufraxios,
barriga machorra de muller ceibe,
miañar de gatos que andan á xaneira,
guedella porca de cabra mal parida
e cornos retortos de castrón…

Con este cazo
levantarei as chamas deste lume
que se asemella ao do inferno
e as meigas ficarán purificadas
de tódalas súas maldades.
Algunhas fuxirán
a cabalo das súas escobas
para iren se asulagar
no mar de Fisterra.

Ouvide! Escoitade estos ruxidos…!
Son as bruxas que están a purificarse
nestas chamas espiritosas…
E cando este gorentoso brebaxe
baixe polas nosas gorxas,
tamen todos nós quedaremos libres
dos males da nosa alma
e de todo embruxamento.

Forzas do ar, terra, mar e lume!
a vós fago esta chamada:
se é verdade que tendes máis poder
ca humana xente,
limpade de maldades a nosa terra
e facede que aquí e agora
os espiritos dos amigos ausentes
compartan con nós esta queimada.

En castellano

Búhos, lechuzas, sapos y brujas;
Demonios, duendes y diablos;
espíritus de las vegas llenas de niebla,
cuervos, salamandras y hechiceras;
rabo erguido de gato negro
y todos los hechizos de las curanderas…

Podridos leños agujereados,
hogar de gusanos y alimañas,
fuego de la Santa Compaña,
mal de ojo, negros maleficios;
hedor de los muertos, truenos y rayos;
hocico de sátiro y pata de conejo;
ladrar de zorro, rabo de marta,
aullido de perro, pregonero de la muerte…

Pecadora lengua de mala mujer
casada con un hombre viejo;
Averno de Satán y Belcebú,
fuego de cadáveres ardientes,
fuegos fatuos de la noche de San Silvestre,
cuerpos mutilados de los indecentes,
y pedos de los infernales culos…

Rugir del mar embravecido,
presagio de naufragios,
vientre estéril de mujer soltera,
maullar de gatos en busca gatas en celo,
melena sucia de cabra mal parida
y cuernos retorcidos de castrón…

Con este cazo
elevaré las llamas de este fuego
similar al del Infierno
y las brujas quedarán purificadas
de todas sus maldades.
Algunas huirán
a caballo de sus escobas
para irse a sumergir
en el mar de Finisterre.

¡Escuchad! ¡Escuchad estos rugidos…!
Son las brujas que se están purificando
en estas llamas espirituales…
Y cuando este delicioso brebaje
baje por nuestras gargantas,
también todos nosotros quedaremos libres
de los males de nuestra alma
y de todo maleficio.

¡Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego!
a vosotros hago esta llamada:
si es verdad que tenéis más poder
que los humanos,
limpiad de maldades nuestra tierra
y hacer que aquí y ahora
los espíritus de los amigos ausentes
compartan con nosotros esta queimada.

¿Qué sensación tienes al recitar el conxuro?

Sinceramente, es algo mágico. Te sientes un druida y el calor del fuego aviva tu corazón. De hecho, el vídeo que aparece a continuación, soy yo recitando el conxuro. Cierto es que ya llevaba unas copas de más, pero tampoco se nota tanto.

 

The following two tabs change content below.
Siento, luego escribo. Imagino, luego dibujo. Rebelde sin causa desde que era un cigoto. ¿No puedo? MIS COJONES.

Latest posts by David Coello (see all)

Sin Comentarios

Post a Comment